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Jueves 02 mayo 2019

Un homenaje a las modistas

Barcelona estrena en el Museo de Historia de Catalunya, la exposición Moda i modistes. Col·lecció Antoni de Montpalau, una muestra que ensalza el oficio de las modistas y su contribución en la moda a lo largo del siglo XX. Un oficio tradicional y artesanal, desempeñado por mujeres, que representó en su momento una plataforma de emancipación femenina en el ámbito laboral, empresarial y creativo. Una actividad, conectada con la moda, que ayudó a desarrollar la industria textil y del comercio de la época. Su intenso trabajo ha requerido desde siempre conocimiento, destreza y dedicación, y en ocasiones todo este saber hacer ha quedado en la sombra, al margen de los grandes nombres del diseño y de las marcas. Es por este motivo que, Moda i modistes representa una mirada amplia a la obra y a la trayectoria de muchas mujeres que, han permanecido en el anonimato más allá de la memoria oral familiar o del recuerdo de su antigua clientela.

La exposición se divide en varios apartados, donde se desarrolla la profesión a través de la historia de la confección, los cambios sociales con la emancipación de la mujer, y la evolución y el saber hacer del oficio durante el siglo pasado hasta día de hoy. A continuación, te desarrollamos un breve resumen de lo que se puede ver en esta muestra.

Las trabajadoras de la aguja

Las mujeres consiguieron lograr un espacio propio en el arte de hacer vestidos a finales del siglo XIX. Antes era un oficio reservado a los sastres, y a penas las mujeres tenían entrada a la confección sino era por vía familiar o como colaboradoras. Fue en esta época y ya en la primera década del siglo XX, cuando el trabajo de modista se convirtió en una de las principales formas de inserción de la mujer al mundo laboral, más allá del trabajo en la fábrica, entre otras profesiones como la docencia.

La modistería se extendió debido a que para aprender el oficio no había que ir necesariamente a ninguna escuela, sino que bastaba con el aprendizaje en un taller o incluso de manera autodidacta a partir de manuales de corte y confección, y además porque este aprendizaje ofrecía la posibilidad de establecerse por cuenta propia con cierta facilidad una vez dominada la técnica.

Esta época también coincidió con el arranque del feminismo y el nacimiento de varias iniciativas a fin de proteger a las trabajadoras del sector.

Modista de profesión, un oficio en expansión

Las modistas representaban un colectivo muy variado que a menudo estaban al margen de los gremios y las organizaciones obreras: podían trabajar en un pequeño taller propio; en el de una modista establecida, en una casa de alta costura o bien ir a coser en domicilios particulares. En el oficio había muchas categorías, en función de la habilidad, el buen gusto, y, sobre todo, la clientela que tenían.

Hasta que el prêt-à-porter no se expandió de forma generalizada hacían falta muchas modistas para confeccionar ropa para las diferentes clases sociales. Las capitales de provincia y de comarca y las grandes ciudades aglutinaron un gran número de modistas, pero también cada ciudad pequeña y cada pueblo tenía sus modistas, con una clientela muy fiel. En el escalado del oficio había muchas categorías, desde la portera que hacía también de modista, porque disponía de suficiente tiempo en el trabajo, hasta las modistas de renombre, pasando por las que tenían una clientela humilde, las que trabajaban para otros, ya fuera en casa o en los diferentes talleres, las que iban a coser a domicilio, las que tenían un cierto nombre, pero no etiquetaban, por discreción o por economizar, o las que, con el orgullo del trabajo bien hecho, ponían su nombre en cada pieza.

¿Y cuáles eran sus fuentes de inspiración? Por norma general, las modistas eran más seguidoras que no creadoras e interpretaban a su manera las propuestas de moda de cada década y, a su vez, la adaptaban a los gustos, la talla y las diferentes posibilidades económicas de cada cliente. Las revistas, los desfiles donde se daban a conocer las tendencias de cada temporada, el cine con la irrupción de estrellas icónicas y la calle eran constantes fuentes de inspiración.

De hecho, a partir del trabajo realizado por las modistas, se puede repasar la moda de casi todo el siglo XX hasta que no se consolidó el prêt-à-porter. Las casas de alta costura de París, Milán o también de Barcelona dictaban las tendencias, se inventaban modelos y tenían una producción reducida y elitista. Las modistas, que entonces se contaban por miles, fueron las principales clientes de la industria textil porque compraban o recomendaban comprar las telas y tejidos para la clientela. Esto a su vez favorecía el comercio, generaba ingresos en las grandes casas de costura en comprarlos patrones y glasilla, fomentaban los talleres de bordados y de plisados, generaban puestos de trabajo e iban transmitiendo el oficio hasta llegar a la actualidad.

El legado se mantiene vivo

Los tiempos han cambiado y actualmente esta profesión mantiene la fuerza de antaño. Aun así, el legado de las modistas sigue vivo, simplemente se ha transformado. Las nuevas modistas continúan haciendo adaptaciones de ropa para tiendas y particulares, trabajan también para talleres de confección y realizan patronajes y prototipos para empresas grandes que luego fabrican fuera. En paralelo, también ha surgido una nueva generación de jóvenes creadoras que elaboran una producción artesanal y limitada, que se contrapone a la producción industrial a gran escala y de dudosa calidad. El trabajo de estas modistas es revalorizar la moda hecha a mano, la personalización y las prendas exclusivas para un cliente que valora el arte y el esfuerzo del hecho a mano.

La exposición Moda i Modistes se estrena hoy en el Museo de Historia de Catalunya y se podrá visitar hasta el próximo 13 de octubre de 2019. Una buena oportunidad para descubrir el legado y la evolución de este oficio artesanal centenario.

Jueves 28 marzo 2019

Moritz Feed Dog 2019

Vuelve una nueva edición del Moritz Feed Dog, el único festival dedicado al documental sobre moda que se celebra del 28 al 31 de marzo de 2019 en Barcelona. Este evento audiovisual es especial porque se centra en el género del documental y la obra de autor y tiene a la moda como clara protagonista, entendida siempre como una expresión cultural amplia y diversa. Bajo el lema, “La moda es cultura”, Moritz Feed Dog propone mostrar la riqueza y la complejidad de la moda como fenómeno cultural vivo en transformación y como reflejo de la sociedad y su historia. Este festival nació en 2015, en un contexto en el que la moda había ganado un merecido lugar en los museos y en las agendas culturales de las principales capitales internacionales.

Como en cada edición, el Moritz Feed Dog propone un recorrido a través del universo de la moda que abraza a todos los actores de la industria de la moda, más allá de los creadores o diseñadores: los fotógrafos, los personajes de la sociedad, el oficio y los artesanos, los mecanismos de la propia industria, los periodistas, los críticos… y siempre desde un punto de vista puesto en la pasarela más grande del mundo, la calle.

Una nutrida programación

En esta ocasión, Moritz Feed Dog 2019 inaugura su programación con el documental Yellow is Forbidden de Pietra Brettkelly. Una obra que retrata la figura de la diseñadora Guo Pei, uno de los grandes nombres de la moda china, descubierta en el mundo gracias a un vestido amarillo que Rihanna llevó a la gala del Met 2015. El documental se centra en la colaboración colección que Pei presentó en París, convirtiéndose en la primera asiática en alcanzar la meta. Un filme que retrata las luces de la prestigiosa firma de alta costura, pero también revela alguna verdad incómoda.

Por su parte, la película Halston de Fréderic Tcheng será la película de clausura. Un filme que retrata el auge y la decadencia de Halston. Un creador que pasó de hacer los sombreros Bergdorf Goodman para convertirse en el rey de la moda americana y luego, fue desahuciado de su trono. Un drama lleno de lujo y excesos.

Entre la inauguración y la clausura se proyectarán películas dedicadas a indagar en el universo creativo y las intimidades de los diseñadores como Jean Paul Gaultier: Freak and Chic y su circo de excentricidades o McQueen que retrata al diseñador británico como lo que fue: un genio en la pasarela y un alma torturada fuera de ella. También destacan filmes dedicados a dos míticos fotógrafos: Peter Lindbergh y Bill Cunningham, entre otros títulos destacados.

Invitados especiales

Moritz Feed Dog también dedica parte de su programación a reflexionar sobre la moda y crear debates en paralelo a las proyecciones audiovisuales. En esta edición, el festival ha confirmado la presencia del diseñador Miguel Adrover, premio Nacional de Moda 2018 y la colaboradora habitual del New York Times Dana Thomas, autora del libro ‘Gods and Kings: The Rise and Fall of Alexander McQueen and John Galliano’. Por último, también contará con la presencia de Roland Ballester, productor de Halston.

Además, el festival también ha confirmado las actividades paralelas que tendrán lugar alrededor de la programación: Belleza convulsa. Alexander McQueen & Leigh Bowery. Este año es la primera vez que una mesa redonda está vinculada a dos documentales de la programación del festival. En este caso, poniendo el foco en el trabajo y trayectoria de dos creadores cuya obra ha dejado un profundo legado, por su capacidad de expresar sus ideas, sentimientos y obsesiones a través del cuerpo y la moda. En la mesa redonda participarán Dana Thomas, Leticia García directora de moda en Fashion & Arts y Ángel Vilda, director creativo de Brain & Beast y director departamento de moda de IDEP.

Por último, también se ha programado una mesa redonda dedicada a recuperar la tradición textil. Bajo el título Tejer futuro, se hablarán de cuestiones como la relación entra tradición textil y cultura, la conexión de las técnicas artesanales con la identidad de una comunidad y el poder transformador de proyectos pequeños y sostenibles alejados de los estudios de mercado y las estrategias económicas.

Toda la programación, así como los horarios los tenéis en la web del Moritz Feed Dog 2019. ¡Desde Gratacós no nos lo perderemos!

Viernes 08 febrero 2019

Yves Klein, revolución en azul

Existen pocos artistas cuya obra está vinculada a un solo color. Un tono identificativo, existencial y cargado de significado. Tal es la fuerza de esta tonalidad, que actúa como un verdadero símbolo para comprender el propio creador, más allá de su trayectoria artística.

Uno de estos nombres, que pasan a la historia del arte por su huella cromática totalmente identificable, fue el experimental Yves Klein (Niza 1928-París 1962). Este polifacético artista y hombre de espectáculo, fue el inventor de un tono que nunca había existido antes. Como “padre”, lo bautizó -y registró- en 1960 con su propio nombre: International Blue Klein (IBK). Una tonalidad profunda de azul que mantenía el impacto visual de su apreciado azul ultramar, así como a los espesores y texturas que Klein solía aplicar sobre sus lienzos.

¿Cómo surgió esta devoción por el azul?

En varias biografías de Yves Klein, se explica de forma anecdótica que un día de verano en 1947, el artista francés estaba con dos amigos sentados en una playa de Niza en el sur de Francia. Para matar el tiempo, decidieron hacer un juego y repartir el mundo entre ellos. Uno eligió el reino animal, otro el reino de las plantas y el joven Klein examinó el infinito azul del cielo y escogió el reino mineral. Esa contemplación cambió el destino de su vida y al dirigirse a sus amigos anunció: “El cielo azul es mi primera obra de arte”.

Hechizado por el cosmos y el esoterismo, el azul pasó a simbolizar lo espiritual, lo místico y lo religioso, y poco a poco, esta tonalidad profunda fue ganando terreno a otros colores presentes en su obra como el dorado o el rosa. Fue en 1954 cuando inició sus eclécticas pinturas de campos monocromos, que al principio eran de diversas tonalidades pero que finalmente redujo al azul ultramar. Klein erigió alrededor del color azul una teoría artística que se articulaba en torno a dos principios: el color absoluto y el vacío, que limita creando lo que él llamaba las “zonas de sensibilidad pictórica inmaterial.

Más allá del periodo azul y las pinturas de fuego, en la trayectoria artística de Yves Klein también son conocidas sus Antropometrías, donde exploraba su lado más provocador y experimental con pinturas realizadas por mujeres desnudas que se embadurnaban en azul IKB y se convertían en una continuación del pincel del artista cuando dejaban la huella de sus cuerpos sobre lienzos extendidos en la pared o el suelo. En ocasiones, organizaba auténticos happenings con público en directo y músicos que amenizaban las sesiones experimentales de pintura. Lo que hoy llamaríamos performances.

Yves Klein tuvo una carrera artística muy corta, pero intensa que se concentró especialmente durante los últimos ocho años de su vida. Murió en 1962 de un ataque al corazón con tan solo 34 años. A pesar de su juventud, Klein definió el curso del arte occidental y su color, el intenso International Blue Klein (IBK) se ha vuelto inmortal, un icono del legado del que se considera “el último artista francés de gran impacto internacional”.

Un guiño en las pasarelas

Hace dos años, las Antropometrías de Yves Klein se subieron a la pasarela de París de la mano de Céline. La entonces directora creativa, Phoebe Philo quiso plasmar en dos vestidos de la colección primavera-verano 2017, los lienzos en blanco con las siluetas de los cuerpos de las mujeres que se embadurnaban de pintura azul Klein. Un guiño a este imaginativo creador de arte contemporáneo. Desde Gratacós, quedamos fascinados ante el vibrante azul del maestro Klein y le rendimos homenaje a través de algunos tejidos de la actual colección que captan la intensidad de este azul totalmente evocador.

Jueves 31 enero 2019

El diseñador de los sueños brilla en Londres

El legado de Dior aterriza en Londres y no de forma discreta precisamente. En febrero, el Victoria and Albert Museum (V&A) acoge la mayor exposición jamás realizada en el Reino Unido dedicada a la maison Dior. Su magnitud no tiene precedentes. De hecho, es la más grande que el museo le haya dedicado a la moda desde la que se realizó en su día en honor al difunto Alexander McQueen: Savage Beauty en 2015.

Basada en la gran exposición ‘Christian Dior: Couturier du Rêve’, organizada por el Museo de las Artes Decorativas de París para conmemorar el 70 aniversario de la casa francesa, la nueva muestra se reinventa para el V&A. Evidentemente, la esencia es la misma: constituye un homenaje sin precedentes al maestro Christian Dior rastreando toda su trayectoria y el impacto de uno de los modistos más influyente del siglo XX. “En 1947, Christian Dior cambió el rostro de la moda con su nueva imagen al redefinir la silueta femenina y revitalizar la industria de la moda parisina de posguerra”, según ha explicado Oriole Cullen, curadora de moda y textiles en V&A.

La muestra también se centra en la historia posterior hasta nuestros días, pasando por los seis directores artísticos que lo sucedieron y que ya se han convertido en una entidad de culto por si mismas dentro y fuera de Dior: desde los atrevidos diseños de Yves Saint Laurent hasta el estilo racional de Marc Bohan, la extravagancia de Gianfranco Ferré, la exuberancia de John Galliano, el minimalismo de Raf Simons y la visión feminista de la moda de Maria Grazia Chiuri. En este sentido, la exposición muestra cómo cada artista de las agujas se mantuvo fiel a la visión de Dior y a su vez, aportó su propia voz y sensibilidad creativa a la masion francesa.

Dior y su fascinación por el Reino Unido

Lo verdaderamente novedoso es que esta exposición cuenta con una sección completamente nueva que explora, por primera vez, la fascinación del diseñador por la cultura británica. Dior admiraba la grandeza de las casas y los jardines de la Gran Bretaña, así como los transatlánticos de diseño británico como el Queen Mary. También tenía preferencia por los trajes de Savile Row. En 1947 realizó su primer desfile en la capital británica, en el Savoy Hotel, y en 1952 ya había establecido Christian Dior London. En esta nueva sección también se exhibirán las colaboraciones creativas de Dior con influyentes fabricantes británicos, así como sus clientes ingleses más notables, desde la autora Nancy Mitford hasta la bailarina de ballet Margot Fonteyn o la princesa Margarita, que lució un vestido de Christian Dior en la celebración de su 21 cumpleaños. Éste será una de las piezas principales expuestas en febrero, gracias a la cortesía del Museo de Londres que lo ha prestado para la ocasión. La muestra, asimismo, evocará los espectaculares desfiles de Dior realizados en las casas señoriales más lujosas del Reino Unido, incluido el Palacio de Blenheim en 1954

El evocador título de la exposición no deja lugar a dudas: ‘Christian Dior: Designer of Dreams’ abarca por supuesto, todas las “maravillas” expuestas en París: más de 500 prendas y objetos, con más de 200 prendas inauditas de alta costura que verán la luz junto con accesorios, fotografías de moda, fragmentos de películas, perfumes de época, maquillaje original, ilustraciones, revistas y hasta objetos personales de Christian Dior. También muestra los aspectos más destacados de las colecciones de Alta Costura de V&A, incluyendo el icónico Bar Suit, que se presentó el mismo año de lanzamiento de la marca e influenció las siluetas de cintura de avispa y las faldas abombada de la década de los 50. A su vez, la exhibición destacará la visión de la feminidad de Dior y el relevante papel que han jugado las flores en la maison: un emblema de la casa desde tiempos inmemoriales que ha inspirado siluetas, bordados y estampados.

Christian Dior: Designers of Dreams’ se inaugura el 2 de febrero y estará en vigencia hasta el 14 de julio. Es sin duda una ocasión para revivir la memoria del legendario modista de los sueños. Una oportunidad única para soñar despierto ante tanta belleza.

Fotos: Cortesía de Dior

Viernes 25 enero 2019

El boom de las lentejuelas

Las lentejuelas no son sólo sinónimo de celebración. En todo caso, tampoco vamos a negar lo contrario porque es evidente que durante los períodos festivos -principalmente entre Navidad y Nochevieja- es cuando lucen en su máximo esplendor. Pero ¿por qué nos empeñamos a reservar este tejido brillante para las ocasiones especiales?

El cambio ya ha empezado. En las últimas temporadas, hemos observado como, poco a poco, las lentejuelas han conquistado el asfalto protagonizando los atuendos diarios de celebridades y personalidades destacadas del mundo de la moda. En varios tamaños desde el XS al XL, creando vistosos mosaicos gráficos o en bloques de color, en esta transición a la moda de calle, las lentejuelas se han asomado en todas sus versiones para dar ese aire radiante a los looks diarios.

¿Cómo combinar estas cuentas brillantes en el día a día? La clave, más que en el tejido, se encuentra en la propia prenda y en la manera como se combine. La prenda estrella de la temporada es la falda midi estrecha. Una pieza ideal para sumar brillo a un atuendo diario sin riesgo de equivocar-se. Esta prenda se puede combinar con prendas neutras como suéteres básicos, camisas blancas o abrigos en tonos apagados, que atenúen el efecto brillante de las lentejuelas. De esta forma se consigue un outfit elegante, atrevido y juvenil.

Más allá de la falda o los pantalones estrechos, se pueden utilizar otras prendas con lentejuelas que también son fácilmente combinables como un top con tirantes, una camiseta o un jersey fino. Un truco para integrarlo con tu vestuario es jugar a las superposiciones: se trata de un recurso efectivo para combinar varias prendas restando el efecto bling bling de las lentejuelas.

Por último, hay una prenda que mantiene todo su poder si se elabora con tejido de lentejuelas: son las chaquetas cortas y blazers. Una opción versátil y socorrida para los estilismos nocturnos. Para rebajar su intensidad, es recomendable llevar un look en blanco y negro debajo. Aún así, su efecto brillante hace que, con lentejuelas, nunca se pase desapercibida.

En Gratacós, te mostramos una selección de tejidos de lentejuelas muy variada y colorista para que inventes con ellos las prendas que protagonizarán los looks de la nueva temporada. ¡Imaginación al poder!

Jueves 25 octubre 2018

Colores de Moda Otoño-Invierno 2018

Este otoño es especialmente colorido con tonos saturados y brillantes que irradian fuerza y energía para los meses más oscuros del año donde lo usual es que predominen las gamas neutras y las tonalidades pálidas. Ahora es, ¡justo lo contrario!

Primero fueron los colores neón, luego el naranja como transición entre el verano y el otoño, y ahora llegan otros tonos dentro de la paleta de los fríos dispuestos a coger el relevo. Según un Informe de tendencias de Pantone (la autoridad internacional del color), los colores para Otoño-Invierno 2018 “expresan nuestra necesidad de individualidad, ingenio y creatividad”. Son tonos otoñales inesperados que se complementan con otros más tradicionales y que irradian estas ganas de romper con las estructuras estacionales. El mismo informe apunta que son “colores expresivos que reinventan la historia del color estacional y permiten que la moda juegue con el arte y la originalidad”.

A continuación, te desvelamos cuatro tonos que iluminan los looks de otoño y que ya se han visto en las pasarelas:

  1. Red Pear

Este rojo es el más apetecible de la paleta y quizás también el más clásico de los colores de moda. El Red Pear es un rojo intenso y delicado que atrae por su exquisita profundidad. Es un color seductor (recuerda al borgoña), que admite una gran variedad de tonalidades y en tejidos da mucho juego gracias a su versatilidad con relieves y texturas totalmente evocadoras. Firmas como Elie Saab, Bottega Veneta, Roksanda, Givenchy, Lanvin u Oscar de La Renta han incorporado este tono en sus propuestas otoñales creando looks fáciles de combinar.

  1. Ultra Violet

Esta tonalidad la tenemos más presente en nuestras mentes porque Pantone lo escogió como color del año 2018. Cuando creíamos que se quedó en una simple mención, esta tonalidad radiante de violeta aparece en todo su resplandor en las colecciones de otoño. Un tono atrevido vinculado con la creatividad y la imaginación. En tejidos como el terciopelo, el Ultra Violet adquiere un lado más sofisticado, aunque también da juego en bordados y en Jacquard florales. En la pasarela, firmas como Moschino, Tibi, Salvatore Ferragamo, Marni o Dolce & Gabbana se han atrevido con esta variedad de violeta.

  1. Crocus Petal

Seguimos con las tonalidades violetas para centrarnos ahora en su versión más suave. Crocus Petal, es según Pantone “un tono cultivado y refinado que aporta una sensación de ligereza”. Es una tonalidad pastel muy femenina que dulcifica rasgos y se desmarca del resto por su carácter único. Un color que potencia el movimiento y que en tejidos se aprecia muy bien sobre texturas suaves, lisas y con leves reflejos. En la pasarela, el Crocus Petal se ha visto en diseños de Acne Studios, Miu Miu, Ashley Williams.

  1. Quetzal Green

Profundo, evocador, sofisticado… este tono de azul verdoso es sencillamente arrebatador. Un color que abunda en la naturaleza en ciertos plumajes de aves para destacar ante las hembras de su misma especie: patos, pavorreales… Una preciosa mezcla de azules profundes y turquesas que se alinea con la elegancia y que admite prácticamente todas las texturas que resaltan los matices de este color tan rico. En la pasarela se han impregnado de Quetzal Green firmas como Alexander McQueen, Alberta Ferretti, Paul Smith o Self-Portrait

 

Jueves 06 septiembre 2018

Luces de neón

En cada temporada, la industria de la moda dicta las nuevas tendencias y estas suelen evolucionar de dos maneras: se convierten en una suave transición de la moda anterior adaptada a la nueva estación, o bien, marcan justo lo opuesto que la temporada pasada. Continuidad o contraste. En el caso de los colores neón se da el segundo caso.

Llevamos un 2018 empachados con las tonalidades pastel: el rosa millennial que se resiste abandonar la palestra, el suave tono lavanda del invierno pasado, los tranquilizadores azul bebé, el verde menta… Después de este festín de colores dulces, la moda marca justo lo contrario con tonalidades dispuestas a revolucionar las retinas de los consumidores: los fluorescentes. Por lo tanto, con el verano aun marcando el calendario, damos la bienvenida al otoño con esta atrevida tendencia cromática que se rescata de la década de los 80 para llevar un poco de luz a nuestro tradicional guardarropa invernal.

El retorno de los colores neón no es algo novedoso. De hecho, ya hubo un regreso hace prácticamente una década en prendas de estilo deportivo inspiradas en los “uniformes” de los cantantes de rap y hip hop que lucían complementos como zapatillas, gafas de sol y otros detalles en la ropa como franjas laterales que brillaban en la oscuridad. Ahora, algunos diseñadores rescatan esta fiebre por los colores fluorescentes y lo hacen con nuevos enfoques y argumentos conceptuales. Los dos más evidentes o representativos han sido Calvin Klein y Prada, aunque también se han visto tonos neón en los desfiles de Moschino, Marni o Balenciaga.

El director creativo de Calvin Klein 205W39NYC, Raf Simons cumple su primer año en el cargo explorando el universo de la cultura norteamericana. En este caso, los tonos fluorescentes los utiliza para destacar los conceptos de “seguridad” y “protección” con prendas que hacen referencia a los chalecos reflectantes, los monos y los pasamontañas y donde se utiliza precisamente estos tonos al servicio de la moda.

Esta temporada, Prada hace una revisión del estilo sporty en clave futurista con prendas oversized inspiradas en los deportes al aire libre. Chalecos, cortavientos, gabardinas, botas de agua, sombreros de pescador en tonos flúor, flecos luminiscentes que adornan vestidos y tejidos superpuestos que crean sobre la pasarela un atrayente efecto iridiscente.

¿Y cómo se combinan los tonos flúor? Son colores que transmiten dinamismo y transgresión y se asociación con la juventud y la diversión. Este poder de atracción visual que ejercen es a su vez su mayor defecto porque de la misma forma que enganchan, repelen al instante. ¡Es fácil hartarse de ellos! La opción más arriesgada es lucirlo con prendas de estilo athleisure, en parkas, chubasqueros y cortavientos o en chaquetas de corte ochentero que rebajen la formalidad de un vestido cerrado o una falda midi con camisa. La más discreta es relejarlos a pequeños complementos o detalles como franjas laterales o cremalleras. Los colores que mejor los acompañan son el blanco y el negro junto a la gama de neutros.

En Gratacós damos la bienvenida a los tonos neón con algunos tejidos atrevidos que no pasan desapercibidos en la tienda. ¿Te acercas a verlos y tocarlos en primera persona?

Jueves 09 agosto 2018

Descubriendo a Gala, más allá de Dalí

¿Quién fue, de verdad, Gala? ¿Quién fue esta mujer enigmática que no pasó desapercibida y que levantó sentimientos contradictorios entre los artistas y poetas de la época? ¿Fue musa o creadora? Nunca se había dedicado una muestra tan amplia y detallada centrada en esta figura visionaria hasta día de hoy con la nueva exposición Gala Salvador Dalí en Barcelona.

Así, el Museu Nacional d’Art de Catalunya y la Fundació Gala-Salvador Dalí se han propuesto un gran reto con esta muestra: desvelar a Gala, musa y artista, y una figura clave en el arte del siglo XX. Comisariada por Estrella de Diego, profesora de Historia del Arte (UCM), la muestra explora la vida de Gala, compañera de Salvador Dalí y antes del poeta Paul Éluard. Admirada unas veces, otras olvidada cuando no denostada, Gala es sin lugar a duda un personaje clave de las vanguardias.

Un largo recorrido

Gala (7 de septiembre de 1894 – 10 de junio de 1982), nació en el seno de una familia de intelectuales de Kazan (Rusia), y vivió su infancia en Moscú. Instalada en Suiza, conoció a Paul Éluard, con quién se trasladó a París y contactó con los miembros del movimiento surrealista, como Max Ernst.

En 1929 viajó a Cadaqués, dónde conoció a Dalí, de quién se enamoró y decidió comenzar una vida en común. Durante ocho años se exiliaron en los Estados Unidos y a la vuelta viven entre Portlligat, Nueva York y París. De hecho, Gala fue mundialmente conocida por ser la mujer de Salvador Dalí, su musa y la protagonista de algunas de sus pinturas. A partir de ahí, asistiremos a la transformación de Gala en artista de pleno derecho, ya que la pareja inició una cooperación artística, que significó la autoría compartida de algunas obras.

Admirada unas veces, otras olvidada cuando no denostada, Gala es un personaje clave de las vanguardias.

Una figura clave

Sin Gala el tablero de juego surrealista aparecería incompleto. Los cuadros de Max Ernst, las fotografías de Man Ray y Cecil Beaton y sobre todo las obras de Salvador Dalí son mucho más que retratos: conforman un recorrido autobiográfico en el que, como heroína postmoderna, Gala imaginó y creó su imagen.

Por este motivo, la muestra descubrirá una Gala que se camufla de musa mientras construye su propio camino como artista. De hecho, es innegable también seguir la evolución de Salvador Dalí como pintor para ver como ella fue esencial en el desarrollo artístico del pintor ampurdanés. En este sentido, la exposición reúne un conjunto importantísimo de sus obras, unas 60 en total, entre óleos y dibujos. También una selección de pinturas, dibujos y fotografías de otros artistas que gravitaron en el universo surrealista como Max Ernst, Picasso, Man Ray y Cecil Beaton o BrassaÏ. También se expone por primera vez un interesante conjunto de cartas, postales y libros, además de vestidos y objetos del tocador personal de Gala.

Como heroína postmoderna, Gala imaginó y creó su imagen.

En total, la muestra reúne unas 180 obras que permiten reconstruir la figura compleja y fascinante de Gala. Las obras de la exposición proceden principalmente de la Fundación Dalí, pero también hay objetos de colecciones privadas y museos internacionales que provienen de Estados Unidos, Alemania, Francia e Italia, entre otros.

La muestra Gala Salvador Dalí permanecerá abierta al público hasta el 14 de octubre.

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Crédito: Fotos cedidas por el Museu Nacional d’Art de Catalunya y la Fundació Gala-Salvador Dalí

Jueves 02 agosto 2018

Se ve y no se ve

Aunque tenemos la vista puesta en las colecciones de 2020 -estamos trabajando en los tejidos que se llevaran dentro de dos años-, queremos despedir la actual colección sacando a la palestra los tejidos más frescos y ligeros que, en menor o mayor medida, siempre tiene cierta presencia en las propuestas veraniegas. Hablamos de los tejidos agujereados que se pueden presentar de varias formas como sensuales bordados de algodón, con efecto troquelado, en forma de red o cortados a laser que dejan entrever la piel. Insinuar sin mostrar.

Analizando las pasarelas damos con algunos ejemplos de estos tejidos y advertimos una tendencia cromática que es prácticamente atemporal porque ya no está supeditada a ninguna estación: el binomio blanco-negro.

Bordados de algodón

Los bordados de algodón se asocian especialmente con el estilo boho-chic, a través de prendas oversized con maxi volúmenes. A modo de ejemplo, la diseñadora Isabel Marant ha utilizado estos tejidos en blusas abullonadas acompañadas por faldas y shorts.

Por su parte, este mismo tejido también forma parte de la propuesta onírica de Simone Rocha donde la mujer puede ser traviesa e inocente a la vez a través de sus diseños. De ahí, sacamos a la luz sus amplios vestidos de algodón, algunos con tejidos troquelados que le dan ese punto de aparente ingenuidad. El color preferido para el troquelado continúa siendo el blanco impoluto.

En red

Si antes nos centrábamos en una propuesta más romántica y evocadora, los tejidos red se encuentran en el otro extremo al resaltar el lado más urbano y contemporáneo de la mujer. Los tejidos entramados viven un momento de esplendor al abandonar la moda íntima y conquistar nuevas prendas femeninas como faldas, vestidos y tops de inspiración deportiva. Las rejillas se combinan solas o superpuestas dejando a su paso un sensual juego de transparencias.

Del tejido rejilla destacamos dos novedades que nos han sorprendido esta temporada: su apuesta casi absoluta por el color negro – atrás quedaron las fantasías coloristas- y la apropiación de este tejido a los complementos y accesorios de todo tipo. Muestra de ello son las colecciones veraniegas de Emporio Armani y Dior.

Perforados

Por último, destacamos los tejidos perforados en los que pequeños círculos dejan ver levemente parte de la piel y los cortados a láser exhibidos sobre piel o en otros tejidos ligeros y transpirables. Estos últimos crean singulares estampados florales o de fantasía que emulan el efecto tatuaje sobre la piel. En este caso, destacamos los looks de Salvatore Ferragamo que más allá del blanco también se atreve con los tonos pastel.

Jueves 19 julio 2018

Luz y color en la pasarela madrileña. SS19

Como es habitual, los tejidos Gratacós también han estado presentes en la última edición de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid en las colecciones Primavera-Verano 2019 que han presentado las mejores agujas de la moda española actual. Firmas consolidadas que confían en nosotros como Juan Duyos, Menchèn Tomás, The 2nd Skin, Malne, Moisés Nieto, Palomo Spain y también jóvenes diseñadores que se están labrando un futuro prometedor en el sector como Juan Carlos Pajares que ya está integrado en el calendario oficial de la pasarela madrileña, tras su participación en los desfiles de los talentos emergentes.

Aquí os dejamos algunos detalles de las colecciones para la próxima temporada estival, así como los tejidos y los colores que se exhibieron que más nos llamaron la atención. Destacar a grosso modo el triunfo del color, los tejidos que irradian luz, las fibras metalizadas y las lentejuelas que conquistan también los looks de calle aportando ese punto de sofisticación.

La luz de Duyos

Juan Duyos rinde homenaje a la luz en una oda a la belleza femenina que más resplandece. Es por este motivo que en la colección ‘Light’ destacan los tejidos luminosos como metalizados, paillettes, lúrex, lamé y varios hilos metálicos que consiguen captar todos los destellos -y miradas- sobre la pasarela madrileña. En contrapartida a los materiales brillantes, la propuesta se tiñe en verde hielo, lavanda, lima o melocotón que conviven con el oro y la plata.

La fuerza de las mujeres anónimas

Uno de los talentes emergentes de la moda española con más recorrido es Juan Carlos Pajares que siempre sorprende en la pasarela española. Esta vez, el diseñador madrileño ha encontrado en las amazonas su fuente de inspiración en una colección que rinde tributo a todas esas mujeres que se escondieron detrás de seudónimos e incluso tuvieron que dejar de trabajar o realizar lo que les apasionaba. En el desfile, este espíritu se transmite a través del color con una paleta que recae en rosas, verdes, azules naranjas y grises. Destacan también las mezclas de texturas, los estampados de reminiscencia oriental y la superposición de prendas urbanas realizadas en tejidos de vestir: mikados y otomanes de seda, algodones, neoprenos, crepes, paillettes o vichys con toques de lúrex.

En tierras cubanas

“Me desordeno, amor, me desordeno”, reza un poema de Carilda Oliver, una de las poetisas contemporáneas más reconocidas en Cuba que ha inspirado la nueva colección de Menchén Tomàs junto a otras artistas como Catalina Lasa y Lidia Ríos que vivieron el máximo esplendor de la sociedad cubana antes de la revolución. Es precisamente en el corazón de La Habana donde la diseñadora barcelonesa encuentra la inspiración para su desfile de primavera-verano. Una propuesta sofisticada ordenada en tres partes. La primera se inicia con el blanco puro, según la diseñadora “el color de la santería” con detalles texturizados. En la segunda parte, las prendas pasan al cuarzo, la piedra del subsuelo de la isla. En la última parte, se percibe una explosión de color para un resultado alegre y optimista.

Malne y la mujer empoderada

El dúo creativo que se esconde detrás de Malne: Paloma Álvarez y Juanjo Mánez han presentado una colección que juega con el mix & match en tejidos y estampados para las mujeres que se sienten fuertes y libres y transmiten ese espíritu de rebeldía. El animal print se alía a la perfección con toques de bailarina y los maxi volúmenes con los volantes y las plumas formando una propuesta sólida y bien construida que vertebra toda la colección. Sólo apta para las que arriesgan…

Palomo Spain

El enfant terrible de la moda española, que revoluciona el armario masculino con sus glamurosos looks, se inspira esta vez en los gabinetes de curiosidades para vestir al hombre en clave sofisticada. Así, Alejandro Gómez Palomo llena la pasarela con sus modelos exóticos en un viaje en sedas salvajes y volúmenes extravagantes, botones de carey, sofisticados conjuntos en punto de terciopelo que se coronan con lujosos sombreros-mosquitera inspirados en los exploradores del siglo XIX. Enriquece la propuesta de Palomo Spain, los kaftanes, los conjuntos de casacas y las faldas pantalón en tejidos laminados y lino para la líneas puras y tradicionales.

Una primavera a todo volumen

Juan Carlos Fernández y Antonio Burillo presentaron en ‘The Garden’ una propuesta onírica inspirada en un jardín romántico. En esta colección primaveral, The 2nd Skin se centra en los vestidos como eje principal, los maxi volúmenes, las prendas oversize y el print floral como base de esta colección evocadora con un marcado aire ochentero. En materia de tejidos, destacan los mikados, las lentejuelas bordadas -símbolo de la marca- junto a otros más ligeros como el tul o la gasa de seda.