tejidos dorados

Lunes 23 diciembre 2019

Explora tu lado festivo

¡Y llegó el momento! La hora de la fiesta y del desenfreno. De los atuendos ornamentados y los tejidos con destellos que brillen con luz propia para celebraciones diarias acompañadas por largas noches que reclaman un dress code más fastuoso, donde la creatividad y la fantasía trabajan al servicio de la sofisticación. Esos looks festivos que sacan la mejor versión de uno mismo porque ya se sabe que el “yo” más resplandeciente habita en Navidad. Una época que desde Gratacós nos gusta especialmente por todo su simbolismo cultural y religioso.

En esta época de celebraciones queremos mostraros la colección más fantasiosa del invierno. Aquella donde el oro y la plata son los protagonistas de los tejidos más suntuosos que ganan en riqueza compositiva, tacto y volumen. También ha llegado el momento de acercarse a otros productos que exploran el lado más fantasioso de la moda a través de lentejuelas, pedrerías, bordados e hilos metalizados, entre otros.

Dorado

¿Sabías que el color oro no es ni el más amado ni más odiado? Y aún así es una tonalidad que tiene doble rasero a nivel de significado. En su vertiente esplendorosa el oro se asocia a la belleza, al triunfo, a la riqueza y a la felicidad. Es símbolo de valor y poder. En su lado oscuro, este metal precioso también tiene fuertes vínculos con el materialismo, la vanidad y hasta la arrogancia. Los tesoros son dorados o el majestuoso palacio de Versalles se rinde al oro, que se asocia al lujo en su máxima opulencia. En materia de tejidos, rendimos pleitesía al oro a través de plisados, lentejuelas, bordados y lamés, que crean suaves patinas doradas en tonalidades más vistosas o apagadas.

Plateado

El plateado es el color que proviene del metal que le da nombre, la plata. Las primeras asociaciones a esta tonalidad tan de moda tienen a ver con la riqueza, el dinero o el éxito, pero también de frialdad, avaricia o prepotencia. Como su hermano dorado, tiene una connotación antagónica. Mirando el lado positivo del color, el plateado es una tonalidad también vinculado con el lujo y la fiesta que se asocia a la innovación, al futuro, al movimiento y al progreso. No en vano de color plata se visten las tendencias futuras, la arquitectura vanguardista, los mecanismos tecnológicos o las novedades más innovadoras. En tejidos, destacamos las inagotables lentejuelas que tanto triunfan en época festiva y los destellos metálicos del lamé. También algún tejido de fantasía de temática espacial.

Larga vida al color

No toda la paleta cromática vinculada con la fiesta tiene que ver con los tonos metalizados y lo importante es escoger tejidos que atraigan la luz a través de sus fascinantes destellos. Esta temporada en la variedad anda el juego, la clave reside en el brillo del tejido. Así, en nuestro espacio conviven los atrayentes verdes esmeralda, con la feminidad de los rosas empolvados, los enigmáticos malvas y violetas y la apuesta que nunca falla: el clásico rojo en todas sus versiones. Desde el vibrante carmesí al elegante granate. ¿Cuál encaja más contigo?

Más allá de las propuestas, también te invitamos a qué entres a nuestro espacio de Barcelona a conocer las últimas novedades y queremos que te dejes sorprender por el nuevo escaparate de temática festiva que han ideado los alumnos de IED Barcelona para estas fechas tan especiales. La inspiración celestial con un ángel como protagonista sirve de contexto para expresar la feminidad más glamurosa en un look hechizante en tonos rosados, que empodera y atrae todas las miradas. ¡Felices fiestas a todos!

Potser detallaria al final, quan parlem de l’aparador, que el que van fer els alumnes és un àngel. Ho pot semblar o no… jejeje però com que és el concepte que ells van desenvolupar per idear l’apador, no está de més mencionar-ho i vincular-ho amb Nadal.

Jueves 13 diciembre 2018

Tejidos metalizados para unas fiestas brillantes

Corren buenos tiempos para los tonos metalizados que adquieren identidad propia dentro de la moda, más allá de su tradicional vinculación con la fiesta, el lujo y el exceso. Así, en las pasadas temporadas, hemos comprobado como los tejidos metálicos se han adueñado poco a poco de la pasarela en prendas, accesorios y complementos que abrazan un estilo más desenfadado, explorando lo urbano y lo deportivo en un festival estético que entrelaza formas y volúmenes contrastados.

Aun así, la proximidad de las fechas navideñas casi “nos obliga” a recuperar la faceta convencional de los tonos metálicos porque es precisamente en esta época del año donde más presencia tienen en las propuestas festivas. Entre todos los tejidos que irradian luz propia nos centramos con los dos colores brillantes por excelencia que en ocasiones se suelen oponer: el oro y la plata.

La fiebre del oro

El oro siempre se ha asociado a la opulencia, al estilo clásico, a las ornamentaciones barrocas y al lujo en su máximo esplendor. Es el color de la riqueza y de la majestuosidad, del gusto por el exceso. Un tono cálido y ultra luminoso que empodera, resplandece y abruma a su vez porque no acepta medias tintas. El preferido del Rey Midas se mueve entre lo clásico y lo moderno con tejidos que captan la atención de todas las miradas. ¡Resulta imposible que pase desapercibido!

El oro se adueña, por ejemplo, de los tejidos en pedrería, de los plisados y del lamé creando patinas doradas que crean fascinantes juegos ópticos. También está presente en los tejidos de lentejuelas con otras tonalidades más apagadas como el oro viejo o en ricos bordados florales combinados con otros colores como el rojo o el negro.

Plata futurista

Lejos de ser “el hermano menor” del oro, el color plata ha adquirido, en las últimas temporadas, identidad propia explorando su faceta más transgresora. En moda, es también una tonalidad lujosa que se asocia con la modernidad, el movimiento, la tecnología y la innovación. En este sentido, el color plateado es visto como el símbolo del progreso, de lo funcional, lo dinámico y lo técnico mostrando un gran poder de atracción que se vincula con los avances que están por venir como el campo de la ingeniería espacial. De aquí que el color plata se vincula, en ocasiones, con las utopías futuristas.

Esta tonalidad fría se aleja de los tejidos lisos y se apropia de originales texturas como las arrugadas que se asocian al papel de aluminio. En las pasarelas de la actual temporada, destacan algunos vestidos de Calvin Klein 205W39NYC, los matices tornasolados de Emporio Armani o los tejidos con efecto holograma de Balmain. Por último, abundan también los tejidos malla y de grandes lentejuelas brillantes que crean un seductor efecto espejo. Dos clásicos que forman la esencia de Paco Rabanne.