solidaridad

Mircoles 13 noviembre 2013

Ser solidario no es una moda. Por suerte.

Somos una empresa. Y eso conlleva una responsabilidad. Con nuestra gente, con nuestros proveedores, con nuestros clientes y con la sociedad, que al fin y al cabo es quien te hace seguir adelante. A ella les debes tu razón de ser y con ellos es con quien tienes una deuda. La sociedad, o sea, las personas. La gente. Al fin y al cabo, nosotros mismos.

En Gratacós nos tomamos muy en serio el apartado de Responsabilidad Social Corporativa. Somos responsables de hacer lo posible como marca y como empresa para conseguir una sociedad mejor.

Podríamos estar buscando excusas, pero preferimos buscar proyectos.

Proyectos como los de la Fundación Ginesta, con los que llevamos tiempo colaborando. Ellos llevan más de 35 años luchando por la inclusión en la sociedad y el mercado laboral (lo segundo lleva a lo primero) de las personas con algún tipo de discapacidad intelectual.

Gracias a su trabajo, su gran trabajo, más de 800 personas se han visto beneficiadas y atendidas. Les dan servicios en educación, vivienda, acceso al trabajo, asistencia y sobre todo les hacen ver que forman parte de la sociedad.

Reconforta saber que como nosotros hay muchas empresas más. Y que incluso en estos tiempos en los que es tan fácil encontrar justificación para no hacerlo, siguen apoyando este tipo de iniciativas. Sí, sí, hacerlo tiene una serie de beneficios: distinciones, sellos de empresa responsable, te dan palmaditas en la espalda, te permiten hacer posts como éste que estás leyendo, etc.

Pero nos gustaría que nos creyeseis cuando os decimos que no hay mayor beneficio que saber que todo tu trabajo está sirviendo para algo.

Que sí, que sí, que todas las marcas lo dicen. Pero lo importante es que lo hagan.

Y que no pase de moda.

Por nuestra parte, no pasará. Nos comprometemos.