Miércoles 09 septiembre 2020

Madrid y Barcelona dan la bienvenida a la pasarela virtual

Las pasarelas virtuales ya están aquí. Se estrenan en España en septiembre y plantean, a priori, más interrogantes que expectativas. Un formato que pasa por el terreno digital, a través de retransmisiones online, como una de las estrategias de la industria de la moda para lidiar con la sacudida de la pandemia que ha provocado especialmente aislamiento y disrupción física. 

¿Son las pasarelas virtuales la solución definitiva para presentar las colecciones de marcas y diseñadores? El futuro irá dibujando un nuevo mapa, aunque las primeras experiencias, vividas a principios de verano, han mostrado carencias. Y ahora, con un nuevo calendario de desfiles a la vista, que se traslada de Nueva York a Londres y París, no hay síntomas de cambio. Todo hace pensar que el desfile como experiencia colectiva ha dejado de tener sentido en formato virtual, con un espectador pasivo que consume de forma individual y prácticamente a la carta, el contenido alejado de la calidez del escenario, el contacto directo con el diseñador y su equipo, o el ajetreo habitual que conlleva la puesta en escena de una colección. Las innovaciones tecnológicas a través de la pantalla, nunca podrán suplir la emoción de la experiencia real, vivida en directo, pero sí que pueden aportar otros valores al espectador como una puesta en escena cinematográfica a partir de la experimentación a través de los nuevos formatos para presentar una colección. 

Volviendo a nuestro terreno más próximo. Madrid y Barcelona se preparan para regresar a la pasarela en lo que será su primera experiencia digital y desde Gratacós, seguiremos de cerca, esta vez a través de la pantalla, las nuevas colecciones para cazar algunas creaciones elaboradas con nuestros tejidos. Lo que está claro es que por mucho que cambien el continente, el contenido es el mismo. Y ese es lo que realmente nos importa. 

Mercedes-Benz Fashion Week Madrid: un formato híbrido

La Mercedes-Benz Fashion Week Madrid arranca su nueva edición con un formato híbrido donde se permite a los diseñadores participantes optar por diferentes formatos, como desfiles de pasarelas, performances audiovisuales o fashion films. Todo el contenido generado por las firmas y los patrocinadores podrá seguirse en streaming y en diferido, a través de la web de la pasarela madrileña.

La 72º edición de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid tendrá lugar del 10 al 13 de septiembre y contará con algunos pesos pesados de la moda española como Andrés Sardá, Ángel Schlesser, Agatha Ruiz de la Prada o Pertegaz. Todos ellos harán su presentación en formato desfile junto con Brain&Beast, Devota&Lomba, Dolores Cortés, Hannibal Laguna e Isabel Sanchís, que se estrena en la pasarela.

En cambio, diseñadores como Dominnico, Fernando Claro y Malne han optado por mostrar su colección con la proyección de un fashion film, acompañado de modelos en la pasarela. Otros creativos como Palomo Spain o Juan Carlos Pajares se han decantado por la proyección audiovisual.

Por último, a pesar de las limitaciones impuestas por la pandemia, la pasarela de Madrid también contará con un programa off en el que desfilarán otras agujas españolas como Moisés Nieto, Marcos Luengo, Maison Mesa o Pilar Dalbat, entre otros. Complementa la oferta dentro del sector, la iniciativa Madrid es Moda, organizada por la Asociación Creadores de Moda de España (Acme) con el apoyo de Madrid Capital de Moda.

080 Barcelona Fashion: totalmente virtual

Barcelona recogerá el relevo de Madrid con una nueva edición del 080 Barcelona Fashion que se celebrará, por primera vez, con un formato totalmente digital para proyectar la moda a todos los públicos y llegar a nuevos públicos a nivel internacional. Así, del 14 al 17 de septiembre, se podrán ver en streaming a través de la web de la pasarela catalana, los desfiles de los 21 participantes: marcas comerciales y diseñadores independientes que han optado por presentar las nuevas colecciones para el próximo inverno en un formato más cinematográfico. De hecho, la dirección del 080 ha dado vía libre para que cada diseñador presente la colección a su manera siempre que sea un fashion show virtual que luego, el espectador podrá ver a través de la pantalla de su ordenador o móvil. Todo un reto para los fans de la moda y para la propia plataforma que comprobará si es capaz de enganchar a los nuevos públicos en formato digital. 

En todo caso, el 080 Barcelona Fashion acogerá firmas de renombre como Custo Barcelona, Guillermina Baeza o Sita Murt con otros nombres consolidados como Menchén Tomàs, Lebor Gabala o Maite by Lola Casademunt. No hay que olvidar el respaldo de diseñadores independientes habituales como Txell Miras o Oscarleon, y la participación de nuevos talentos y firmas jóvenes que tienen mucho que contar como Júlia G.Escribà, ONRUSHW23FH, Eiko Ai, Lera Mamba, The Label Edition, Eñaut y Guillem Rodríguez, entre otros.

Desde Gratacós estaremos siguiendo atentamente todos los looks de las nuevas colecciones y os compartiremos las creaciones que identificamos con nuestros tejidos. Os los iremos compartiendo a través de nuestras redes sociales. ¡Síguenos en Instagram!


Jueves 30 julio 2020

La moda se vuelve digital

La pandemia mundial ha trastocado la industria de la moda tal y como la conocíamos en las últimas dos décadas. Al igual que otros muchos sectores, la industria de la moda está experimentando una revolución hacia lo digital para fortalecerse de esta situación de cambio e incertidumbre y minimizar unos riesgos que no se puede permitir sino quiere naufragar en la deriva. De hecho, el brote de Covid-19 azotó un sector con unas sinergias más frágiles de lo que nos pensábamos: el coronavirus interrumpió las cadenas de producción y distribución a nivel mundial, causando pérdidas en las ventas en tiendas físicas y mermando las interacciones digitales que, a pesar del frenazo, aguantaron el golpe. Esta ruptura con el sistema tradicional de creación, producción, distribución y posterior venta también ha afectado a la exhibición: las pasarelas físicas. Ese entorno íntimo -y mediático- donde la firma o el diseñador presentaba en sociedad de forma teatral sus colecciones hacia sus públicos más valiosos: clientes, influenciadores, comerciales y medios de comunicación, los profesionales de la industria. Parece que, tras la pandemia, este escenario sea más un recuerdo del pasado.

En todo caso, la transición hacia la digitalización, acelerada por la pandemia, está abarcando productos, procesos y eventos, así como el nacimiento de empresas que se dedican exclusivamente en este nuevo campo de expansión. Analizamos algunos aspectos:

Semanas de la Moda y desfiles de moda virtuales

Nos parecía un relato de ciencia ficción, pero no lo ha sido. De hecho, forma parte de la realidad y se ha vivido este verano en las principales capitales de moda como Londres, París, Milán o Shanghái. Las Semanas de la Moda han dejado de existir en su versión física, su única versión. Ya no hay ni photocalls ni paseos de la fama. Ni artistas ni celebridades que muestren los últimos diseños en movimiento delante de una multitud de flashes. En cambio, las pasarelas han encontrado en el soporte digital la continuación de su existencia: han nacido los desfiles de moda virtuales. Ahora se utilizan las nuevas tecnologías para retransmitir los desfiles en falso directo a través de streaming. A través de un link, los responsables de marketing de cada marca se encargan de que los profesionales de la industria puedan seguir las novedades de las últimas colecciones. A pesar de poder ver los detalles, se pierde esa magia del directo donde no todos los matices de las colecciones se observan a través de la vista. Por no decir toda la vivencia en sí que queda reducida a través de una fría pantalla.

Ferias y showrooms

La mayoría de las ferias físicas también han sido canceladas para evitar aglomeraciones. De hecho, no nos podemos imaginar ahora mismo asistir a esos eventos textiles de multitud de expositores, comerciantes, agentes, diseñadores y medios congregados para mostrar los últimos productos. Por ejemplo, la feria internacional de tejidos más importante del sector, la Première Vision París ha anunciado su intención de reorganizar su programa y convertir este evento físico en una iniciativa digital a través de contenido exclusivo y servicios nuevos que se podrán ver y acceder directamente desde casa. Otras ferias comerciales del mundo, como la Pitti Uomo de Florencia y la Premium de Berlín han anunciado próximas ediciones digitales.

En paralelo, cada vez más compañías de moda están experimentando con los showrooms virtuales, alternativas factibles para ayudar a los compradores a ver las colecciones sin la necesidad de desplazarse. De hecho, los negocios se harán cada vez más en el mundo virtual, una alternativa ágil, rápida y directa a los showrooms físicos, a la vez que se reducen gastos en comidas y desplazamientos.

Compra digital y probadores virtuales

No era algo nuevo antes, pero la pandemia ha conseguido que las compras en Internet se afiancen y la tendencia se acelere aún más y englobe a todos los públicos, no solamente a los jóvenes de la Generación Z, digitalmente nativos. De hecho, el temor o la reticencia de los consumidores a volver a las tiendas de antes por miedo al contagio y las reglas de distanciamiento social hacen que la opción más segura sea la compra digital. Y es en este terreno donde se abre un abanico de oportunidades para que las marcas rediseñen la experiencia de compra por Internet. Otro aspecto de la experiencia en tiendas que se ha renovado digitalmente en los últimos años son los probadores. La tendencia en aumento de los consumidores a comprar en línea, agravada por las nuevas preocupaciones sobre la seguridad del uso de los probadores hace que más marcas apuesten por desarrollar probadores digitales con varias fórmulas para que el usuario pueda intuir como le sentará la ropa comprada. Por ejemplo, una de las iniciativas más innovadoras la lanzó Yoox el año pasado permitiendo a los usuarios crear un avatar de sí mismos tomando una foto o subiendo una imagen. Una combinación de inteligencia artificial y tecnología de realidad aumentada convierte esa imagen en un avatar 3D personalizado y permite al comprador ver cómo se vería llevando ciertas prendas de vestir. Fórmulas similares las han utilizado otras empresas de moda como Asos y Gucci.

Jueves 25 junio 2020

Tendencias para novias 2021

Este año está siendo atípico en todos los sentidos por la pandemia mundial del coronavirus y esta singularidad también está afectando de lleno al sector nupcial que ha visto alterados sus calendarios de celebraciones. Es precisamente en primavera y en verano cuando se realizan más ceremonias y en estos meses, cuando las grandes ferias y salones mundiales despliegan todas sus novedades para mostrar y organizar los preparativos para las ceremonias del año siguiente que, por cierto, se presentan igual de inciertas.

Evidentemente, aún es muy temprano para prever si la moda nupcial se verá afectada por esta etapa de incertidumbre. Lo que sí es cierto es que existen ciertas tendencias que se ajustan a las preferencias de las novias millennial, que aún representan el grueso del consumo de moda nupcial, y la nueva generación de novias de la generación Z que empieza a asomar tímidamente en el mercado.

Analizando las nuevas colecciones de las principales firmas especializadas y como fabricantes de tejidos nupciales, estas son algunas tendencias para novias que marcarán en 2021.

1. Un cambio en la silueta

De vestidos hay tantos como novias existen en el mercado. Y ya no es una sola pieza por ceremonia. Ahora la indumentaria nupcial va más allá del “vestido único” y se le suman otros accesorios como el vestido de noche u otros looks para lucir durante en el día anterior o en el ensayo, en el banquete y en la fiesta posterior.

En todo caso, el vestido de ceremonia continua siendo la pieza central y el símbolo de la moda nupcial. Analizando los últimos años, hay una tendencia hacia la sobriedad que afecta en la forma. Las líneas sencillas y elegantes, combinadas con velos deslumbrantes con apliques o encaje son una de las fórmulas más socorridas. Triunfa el minimalismo combinado con dosis controladas de pomposidad. En cuanto a la silueta, hay cierta predilección hacia los vestidos más entallados y menos de “princesa”. Los vestidos dos piezas también se llevan mucho gracias a esa combinación de estilo y comodidad, que gusta especialmente a las novias más jóvenes.

En cuanto a tendencias observadas dentro de los propios diseños nupciales, se llevan las mangas especiales como las abullonadas, los sofisticados cuellos cerrados de escote redondo, los volúmenes en las faldas si es un traje dos piezas, los volantes, la manga larga para las ceremonias de otoño o invierno, los botones sobretodo en vestidos de estilo retro y las transparencias.

2. Tejidos y detalles

Como fabricantes de tejidos, con un amplio abanico de artículos dedicados a las novias, podemos decir que hay tejidos que son infalibles, y que a pesar de las modas pasajeras, siempre tienen tirada como son el bordado floral, el encaje, el crepe, la organza y el tul. En general, los primeros definen la parte exterior del vestido, y son los más vistosos, y los segundos el esqueleto o interior o los detalles como las transparencias o el velo, aunque ya no se puede hablar de generalidades por esa heterogeneidad en el gusto y las preferencias de las actuales novias. En todo caso, también se venden muy bien los tejidos especiales, esos que van más allá del “sota, caballo y rey” y que aportan un plus de sofisticación: los artículos con adornos, las pedrerías o hasta las sofisticadas plumas que dan ese punto etéreo y bello en un vestido nupcial.

En todo caso, desde Gratacós te invitamos a que vuelvas a entrar en nuestro espacio y te maravilles con los nuevos tejidos nupciales. Tenemos muchos sueños que cumplir para las novias que aún están esperando ese sí quiero.

3. Los colores nupciales

Aunque cambien las siluetas o los tejidos, según las tendencias del momento, hay clásicos que aún se mantienen y en cuestiones de color, las novias actuales aún prefieren el blanco para dar el sí quiero. De hecho, sigue manteniendo un cómodo liderazgo en su versión inmaculada. Eso sí, ya hace años que le han surgido competidores: desde los más sutiles como los falsos blancos (marfil, champagne, hueso…), hasta los más osados como los amarillos y los azules claros o los rosas, que se resisten a abandonar los vestidos nupciales en sus tonalidades más pálidas. De hecho, el consumo de este color femenino no ha dejado de crecer en cuanto a preferencias para el vestido nupcial o los segundos vestidos que utiliza la novia para otras ocasiones dentro de la ceremonia.

4. La personalización y el segunda mano, dos tendencias en alza

La moda nupcial es un reflejo también de las últimas tendencias del prêt-à-porter. En este sentido, el sector también tiene en cuenta dos valores cada vez más apreciados por la nueva generación de consumidores: la personalización y los trajes vintage o de segunda mano.

Más allá del vestido que se hace a medida, las grandes firmas de moda nupcial están ofreciendo la opción de prendas personalizables, donde la novia puede elegir varias opciones sobre un modelo base, que la distinguen del resto. Por ejemplo, la firma Pronovias, líder mundial del sector nupcial, ha creado My Dream Atelier. Se trata de una colección cápsula formada por cuatro diseños de novia básicos y de diferentes siluetas, en función del cuerpo, el gusto o las preferencias de la consumidora. Una vez elegido el modelo, se puede personalizar con apliques y detalles como flores, estrellas, mariposas, corazones o purpurina. Para terminar la personalización, la firma ofrece la posibilidad de bordar en el vestido o en el velo iniciales, palabras o frases que cuenten la historia de amor de la pareja.

La otra tendencia enraizada es la elección de vestidos vintage y/o complementos de segunda mano que pasan de abuelas a madres y de madres a hijas. Son prendas especiales que se compran en tiendas especializadas o que se heredan para mantener el legado de la familia. De hecho, dentro de una sociedad cada vez más homogénea e impersonal, las prendas con valores propios adquieren un nuevo significado: aportan exclusividad y autenticidad.

Jueves 21 mayo 2020

La moda se pone la mascarilla

Llevar mascarilla es ya un imperativo. Sí o sí. Es un accesorio obligatorio que hay que llevar en los espacios públicos como medida de protección de posibles contagios en este retorno hacia la nueva normalidad que experimentamos por primera vez todos juntos como sociedad. La pandemia del coronavirus ha sacudido todos nuestros cimientos, afectando también a algo tan banal como es nuestro atuendo en la calle. Precisamente, este accesorio imprescindible durante el encierro ha llegado para quedarse un tiempo, al menos durante este 2020. De toda crisis siempre surge una oportunidad y la industria de la moda, golpeada de lleno por la interrupción de la producción y el consumo, ha encontrado en la mascarilla una vía de escape para mercantilizar un nuevo complemento que nos acompañará donde vayamos como medida de higiene.

La apuesta de las marcas y los diseñadores por este producto inesperado es más que segura. En pocas semanas, todos se han lanzado a producir sus propios diseños. Dentro del sector del lujo, firmas como Gucci, Louis Vuitton, Fendi y Off-White han presentado los nuevos artículos de tendencia, que en algunos casos, siguen siendo verdaderos accesorios de lujo. Hasta 200 euros puede costar una mascarilla “con pedigrí”. Las celebrities también han visto un filón para mantener su popularidad y ganar un dinero extra. ¡Que se lo digan a Kim Kardashian! La voluptuosa socialité estadounidense lanzó recientemente una colección de mascarillas con un resultado demoledor: se agotaron en una hora. El low cost también ha oído la llamada para revitalizar el consumo a través de este accesorio. Por ejemplo, el gigante Inditex ya tiene disponible en los catálogos online de dos de sus marcas más conocidas (Bershka y Stradivarius), una colección de mascarillas. De hecho, las modelos de sus campañas ya las lucen acompañadas con sus vaqueros y los tops de moda. El mensaje queda claro: la mascarilla se ha convertido ya en una pieza de ropa normalizada dentro de nuestro vestuario diario. Hasta la cadena de supermercados Lidl anunció un acuerdo con Agatha Ruiz de la Prada para dar algo de alegría a sus mascarillas. Y es que, como apuntan los expertos del sector, “se necesita creatividad e ingenio para dar color a los tiempos oscuros  del COVID-19”.

Un accesorio de diseño

Los diseñadores españoles tampoco se han quedado de brazos cruzados y han querido elaborar propuestas que mantienen sus rasgos identificativos. La esencia nunca hay que perderla. Destaca por ejemplo, la alianza creativa entre Dominnico y Pezones Revueltos para crear cuatro innovadoras mascarillas. Así, el diseñador alicantino Domingo Rodríguez Lázaro y la ilustradora María Bueno han impulsado una colección cápsula inspirada en princesas de cuento modernas. Y entre esos modelos, podréis identificar algunos de nuestros tejidos, lo cual nos encanta. 

Otro diseñador pionero en crear su propia mascarilla ha sido Juan Carlos Pajares. El diseñador manchego lanzó en abril un colorido diseño solidario cuyos beneficios se destinaban para recursos sanitarios. Y ahora, Pajares incorpora este complemento en sus looks de verano, como un accesorio más. De hecho, si os fijáis también reconoceréis el tejido de esta mascarilla de diseño.

Quién fue un paso más allá fue Miriam Ponsa y Josep Abril que reinventaron sus marcas para producir equipos de protección para garantizar la seguridad ante el coronavirus. En un inicio, los diseñadores catalanes crearon prototipos de bata y mascarillas para dar un giro a su producción y centrarse en cubrir las necesidades de protección. Ahora, con la desescalada mantienen sus diseños de mascarillas como un accesorio más de sus colecciones.

Por último, destacamos también la propuesta de Closca Design. Una empresa valenciana dedicada a la creación de cascos de bicicleta y otros accesorios urbanos, que ha ampliado su negocio con una línea de mascarillas de diseño funcional, sostenible y estético. Este accesorio está pensado para durar ya que se puede lavar, es plegable y se adapta a distintos rostros porque tiene un cierre de velcro. La empresa asegura que la función anticoronavirus se consigue con los mismos filtros que se utilizan en las mascarillas FFP2, homologadas para esta lucha.

Más allá de las grandes marcas o los diseñadores de prestigio es importante destacar que también se ha generado una red de particulares y pequeñas empresas del sector textil que se han lanzado a ofrecer sus propias mascarillas con opciones personalizables que afectan especialmente a la elección de telas a gusto del consumidor. En este aspecto, os adelantamos que desde Gratacós también impulsaremos en breve nuestra propia línea de mascarillas. Un interesante proyecto que os desvelaremos en junio con los tejidos de nuestras colecciones. ¡No pierdas el hilo!

 


Miércoles 01 abril 2020

La industria textil unida contra el coronavirus

La unión hace la fuerza y ésta, es más necesaria que nunca en tiempos inestables que hacen tambalear los cimientos de la economía actual. La industria textil (nacional e internacional) no podía quedar al margen de la situación de emergencia provocada por el coronavirus, y es admirable como en estas últimas semanas ha unido esfuerzos para fabricar a gran escala, material sanitario de primera necesidad para ayudar a cortar la cadena de contagio de la enfermedad, y así frenar la pandemia.

Ante situaciones extraordinarias, medidas chocantes. En nuestro país, las empresas textiles españolas, al igual que el sector de la cosmética, de la automoción y de bebida ha escuchado la llamada del Gobierno para reconvertir la producción para fabricar mascarillas, guantes, equipos de respiración asistida o geles desinfectantes a la máxima velocidad. Una reconversión que sirve para abastecer hospitales, residencias y trabajadores de servicios esenciales que necesitan con urgencia este material para hacer frente la batalla de la epidemia. Hasta el momento, la falta de recursos era uno de los agujeros negros que daba alas al coronavirus.

En el caso de la industria textil, las empresas que se van sumando a la iniciativa han pasado de coser pantalones o vestidos para fabricar mascarillas quirúrgicas y batas de “usar y tirar” que se utilizan por miles en los hospitales. Hasta la fecha, el sector tiene a punto la maquinaria, los patrones y los tejidos necesarios y una vez cumplan con todos los requisitos y homologaciones que aprueba el Instituto Tecnológico del Textil (AITEX) se empezará con la producción masiva. De hecho, las estimaciones son esperanzadoras: calculan que se podrán fabricar hasta 160.000 mascarillas al día y unas 50.000 batas desechables.

Las grandes firmas de moda internacionales también se han puesto a la labor con producciones especiales acompañadas de donaciones económicas dedicadas a proveer los recursos actuales en centros hospitalarios y a fomentar la investigación científica para acelerar la carrera para encontrar la vacuna que erradique el coronavirus. Por su parte, los gigantes de la moda española (Inditex, Mango, Tendam y Desigual) también cuentan con un ejército de proveedores alrededor del globo para conseguir más material sanitario. Los hilos ya se están moviendo en este aspecto.

Un ejercito de voluntarios luchan por la causa

Más allá de la unidad, si hay algo que está sucediendo en clave positiva en casi cada rincón del planeta y que nos está enseñando una valiosa lección de humanidad estos días es la solidaridad. Todo el mundo quiere sumar y ayudar en la medida de lo posible a frenar la pandemia. Más allá de las iniciativas particulares, que son muchas y diversas, uno de los proyectos vinculados con la moda que ha aportado su granito de arena ha sido Modistas Solidarias, una iniciativa impulsada por la diseñadora María Cordero, alter ego de la firma española Wolflamb. Su objetivo ha sido el de reconvertir todos los tejidos de algodón en mascarillas para abastecer los hospitales cerca de su taller, en Valencia, y para ello, puso a trabajar a todas las costureras de su equipo. Esta pequeño proyecto ha cobrado fuerza al sumarse pequeños talleres y particulares hasta extenderse por toda España. Junto a voluntarios anónimos también se han sumado a la iniciativa rostros conocidos como Ariadne Artiles, Eugenia Silva, Blanca Padilla, Paz Vega y los diseñadores Vicky Martín Berrocal y Juan Avellaneda.

Gratacós también se compromete

Desde Gratacós no nos hemos quedado con los brazos cruzados y conscientes de nuestra responsabilidad social como empresa de tejidos también hemos querido sumar esfuerzos en la lucha contra el coronavirus. Hasta el momento, hemos subministrado y enviado decenas de tejidos de algodón a talleres locales y empresas de proximidad para la fabricación de mascarillas. Somos conscientes del estado de emergencia y en los próximos días estudiaremos incentivar más acciones para paliar esta crisis social, económica y sanitaria. Os iremos informando a través de las redes sociales. ¡Cuidaros desde casa!

Miércoles 18 marzo 2020

Arte y cultura en zapatillas

Nadie niega lo evidente. La cultura y el ocio en sus formatos de exposición más tradicionales han sido uno de los grandes perjudicados del coronavirus. El cierre de salas de cine y de conciertos, museos, exposiciones, teatros y bibliotecas entre otros, y el posterior confinamiento en el hogar han obstaculizado los hábitos de consumo a través de los métodos físicos. Aun así, la cultura es subversiva y en tiempos difíciles, siempre ha encontrado vías alternativas para difundir conocimiento a través de otros soportes. Y, en este caso, a pesar del confinamiento, la vida cultural transcurre tras la pantalla en terreno plenamente digital.

El virus no ha frenado el inmenso poder de la cultura con sus múltiples canales de expresión que permiten mantener intactos sus objetivos: difundir conocimiento, contemplar belleza, estimular la imaginación y crear opinión crítica. De hecho, en la última semana el confinamiento ha puesto a prueba el ingenio y la creatividad de muchos artistas que han ideado nuevas propuestas para vivir la cultura desde el sofá de casa. Desde festivales esporádicos, visitas virtuales, charlas en streaming o cursos improvisados. Cada día surgen nuevas y originales iniciativas de pequeño formato, que se suman a las que impulsan los principales centros de arte del mundo, para engrosar la lista de actividades culturales que se ofrecen como alternativa para entretener y animar las jornadas de clausura hogareña.

Te sugerimos algunas ideas para seguir alimentando el intelecto desde casa.

Arte virtual

Los museos y centros culturales de todo el mundo siguen abiertos de manera virtual. Es el ejemplo del Thyssen, el Prado, el Reina Sofía o el Museu Nacional d’Art de Catalunya que ofrecen visitas virtuales, vídeos, audios, conferencias y hasta cursos online para poder disfrutar de las actividades culturales de estos espacios culturales españoles. En el ámbito internacional, destacan, por ejemplo, los Uffizi de Florencia, los Muesos Vaticanos, el Louvre, el Metropolitan de Nueva York o la National Gallery de Washington que también muestran a los visitantes su colección online. Por su parte, Google a través de su app, Arts and Culture ofrece visitas guiadas de realidad virtual a museos, obras maestras e incluso a la construcción de la estatua de la Libertad neoyorquina. De hecho, el todopoderoso Google recopila más de 7.000 exposiciones virtuales procedentes de todo el planeta. Lo difícil en este caso, es escoger la muestra a ver. Por su parte, el referente del arte contemporáneo, el MOMA también está impartiendo gratis y sin salir de casa, 6 interesantes cursos vinculados con la moda, el arte, la fotografía y el diseño.

Teatro y artes escénicas

Las artes escénicas también ofrecen facilidades a los usuarios digitales. La Teatroteca del Ministerio de Cultura está disponible con más de 1.500 obras de teatro, circo y danza con obras a disposición de los usuarios como ‘La casa de Benarda Alba’, ‘La vida es sueño’ o ‘Bodas de sangre’. Cualquiera puede acceder a ellas a través de una inscripción gratuitamente online a través de Bibliotecacdt.mcu.es. Por su parte, la Opera Metropolitana de Nueva York está ofreciendo grandes clásicos del género en streaming como ‘Carmen’, ‘La Boheme’, ‘La Traviata o ‘Il Trovatore’.

Series y películas

Las plataformas digitales de pago para ver contenidos audiovisuales han experimentado un nuevo boom de suscripciones que evidencian el creciente consumo de series, documentales y películas entre los usuarios confinados. Más allá de los reyes del streaming, existen también otras webs públicas como la de RTVE o la de Televisió de Catalunya que ofrecen series y películas de forma gratuita y legal. Otras páginas como Efilm.online y Ebiblio.es disponen de un catálogo de películas, libros y revistas gratuitas a quienes tengan carnet de biblioteca. Las bibliotecas, como la Nacional o la de Catalunya, y webs como Google Books también ofrecen lectura gratuita.

Música en directo

La música no conoce fronteras. Y menos en momentos complicados, donde demuestra la gran capacidad de romper barreras y llegar a todos los rincones y públicos. Del aislamiento social han salido iniciativas de todo tipo: desde los conciertos esporádicos a través de Instagram agrupados en hashtags que corren como la pólvora en Internet como #YoMeQuedoenCasa hasta festivales de música alternativa como el Cuarentena Fest para hacer más llevadero el estado de confinamiento. Esta última iniciativa, agrupa 50 bandas que ofrecen conciertos privados desde sus casas a través de YouTube. Incluso algunos artistas anónimos han salido a sus balcones para interpretar canciones a capela, o con sus instrumentos musicales, para ofrecer improvisados conciertos en directo a sus vecinos.

En los próximos días, la oferta cultural se engrosará para mantener cierta normalidad desde casa. Evidentemente cambia el formato de consumo porque el coronavirus ha reducido la experiencia estética a la ventana de una pantalla. También se hecha de menos ese componente social tan esencial que sostiene la cultura: subirnos a un escenario, comentar unas obras que emocionan, pasear por una exposición… pero estamos seguros de que cuando esta situación finalice, percibiremos (y apreciaremos) la belleza de otra forma y desde todos los ámbitos posibles. Un último consejo: ¡mantén bien conectado el wifi!

Jueves 12 marzo 2020

Verde que te quiero verde

“Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas…” entona el enigmático ‘Romance Sonámbulo’ de Federico García Lorca, quizás una de las obras escritas más admiradas del poeta español. Un poema donde el verde, que se utiliza en clave metafórica, es el protagonista de sus versos y que nos sirve de inicio para introducir nuestro particular homenaje a este color lleno de dualidades.

Más allá del color asociado a la esperanza, a la naturaleza o al medio ambiente, ¿sabías que el verde es el color de la fertilidad y de la burguesía? El tono que se vincula con lo sagrado y lo venenoso. El eterno intermedio, que tranquiliza y estimula, y es secundario por definición porque se halla a medio camino entre el azul y el amarillo en el espectro visible. El verde es vida, juventud y frescura, pero también puede ser el tono de lo irreal, de la envidia y la enfermedad. Qué contradictorio, ¿verdad?

Repasamos algunas curiosidades del verde que, según Eva Heller en su libro ‘Psicología del color’, es el color preferido del 16% de los hombres y el 15% de las mujeres. Una preferencia que aumenta con la edad, sobre todo entre la población masculina.

Breve historia del verde y algunos simbolismos

En la Antigüedad se le consideró un color primario, pero actualmente, de acuerdo con el círculo cromático del modelo tradicional de coloración RYB, el verde es uno de los colores secundarios, aquellos que se obtienen de la mezcla en una misma proporción de dos colores primarios. Etimológicamente la palabra verde proviene del latín “virĭdis” que deriva del verbo “virere”, el cual significa “vigoroso, floreciente, joven”.

Durante la Europa posclásica y la Europa moderna, el verde era el color asociado con la riqueza, los mercaderes, los banqueros y la aristocracia, mientras que el rojo se reservaba para la nobleza. Por esta razón, el traje de la Mona Lisa de Leonardo da Vinci y los bancos de la Cámara de los Comunes británica son verdes, mientras que los de la Cámara de los Lores son rojos.

El verde también simboliza lo sagrado. En 1570, el papa Pío V estableció el verde como un color litúrgico, como el blanco, el rojo y el violeta. De estos, el verde representa el más modesto y elemental. El verde era también el color favorito del profeta Mahoma y se le considera un símbolo en el Islam porque representa la exuberante vegetación del Paraíso. No es de extrañar que este color se encuentra en las banderas de casi todos los países islámicos. El verde también tiene una larga tradición histórica como el color de Irlanda y de la cultura gaélica. Es el símbolo de la libetad.

En materia de moda, existe una anécdota vinculada con este enigmático color. En 1863 el químico Eugen Lucius produjo un colorante verde intenso, bautizado como “verde de aldehído”, el cual se hizo muy popular gracias al elegante vestido de seda de esta tonalidad que usó la emperatriz francesa, Eugenia, esposa de Napoléon III para asistir a una noche de ópera. En la época, Eugenia estaba considerada la mujer más bella del mundo, y nadie la igualaba en elegancia. Con la luz, el verde brillaba de una manera inexplicable, lo cual creó sensación entre la multitud e inmediatamente se puso de moda. Gracias a este éxito surgió la compañía alemana Höchst que posteriormente puso en el mercado muchos tintes verdes, luego del verde aldehído siguió el verde de yodo, el verde de metilo y el verde de aceite de almendras amargas.

La naturaleza y el medioambiente

El verde es más que un color, es la quintaesencia de la naturaleza, asociado a la conciencia medioambiental y el amor por la vida, lo fresco y lo saludable. Precisamente, los grupos políticos que defienden la protección del medio ambiente y la justicia social se describen a sí mismos como parte del movimiento Verde, algunos se denominan Partidos Verdes. Esto ha llevado a campañas similares en publicidad, ya que las empresas han vendido productos verdes o ecológicos. El verde es también el color tradicional de la seguridad y el permiso; una luz verde significa continuar, una tarjeta verde permite la residencia permanente en los Estados Unidos. También es el color más comúnmente asociado con la juventud, la primavera, la esperanza y en los países asiáticos, esta tonalidad es símbolo de fertilidad y felicidad. ¿Lo sabías?

Otra anécdota es que en la universidad de Frankfurt del Meno, Alemania, los profesores vestían antiguamente toga diferenciada por colores según la facultad, el verde era para los economistas y estudiantes de ciencias sociales, el color del crecimiento y la prosperidad.

El reverso oscuro del verde

El verde despierta a su vez dualidades. Nadie duda que es el símbolo de la vida en su sentido más amplio y que el propio término agrega un sentido natural y de bienestar a cualquier actividad. Aun así, es curioso como el mismo verde en la historia también se ha vinculado con lo irreal, lo monstruoso y lo horripilante. ¿De qué color es sino un dragón, un demonio o un monstruo? Sus pieles exhiben el color más “inhumano” posible porque no hay ningún mamífero con la piel verde. En la cultura popular, a los alienígenas también se les representa con este color. ¿Casualidad?

El verde también se vincula en ocasiones con la amargura y en Inglaterra está muy ligado a la envidia. La expresión a look with green eyes no se refiere al color de los ojos, sino a una mirada envidiosa. Una colonia masculina de Gucci se llama Envy (envidia), y su color es verde pálido. En Francia, el verde es para los supersticiosos un color que trae mala suerte. Si un francés dice Je suis vert, es que está muy enfadado. Vert de colère, verde de ira.

El verde es el color de lo venenoso -y también como decíamos antes, de lo saludable-. Nos imaginamos los venenos como sustancias verdes, y el alemán coloquial usa una palabra compuesta de “verde” y “veneno”, giftgrün. El verde también se convirtió para los pintores en el color vinculado con lo tóxico por su complejidad en el proceso de fabricación con la mezcla de ciertas sustancias como el arsénico y otros colorantes que resultaban perjudiciales para la salud.

El verde de rabiosa actualidad

No es el color habitual dentro del armario, ni nada en su abundancia en los tonos más vibrantes. Aun así, existen ciertas tonalidades de verde que marcan tendencia esta temporada Primavera-Verano 2020 y su potencial de diseño y combinaciones son infinitas. Ya sea porque se han visto en las pasarelas, o bien, en la calle entre artistas como Billie Eilish -y su cabello verde- y las principales prescriptoras de moda. Te descubrimos cinco tipos de verde que se están llevando, algunos de ellos tendrán continuidad en la próxima temporada.

1. Biscay Green

Si el año pasado fue el reinado de los tonos pistachos, este año la corona la sostiene el inesperado Biscay Green. Un verde agua fresco y refrescante, entre acuático y mentolado que adorna vestidos de gasa y chifón y prendas de lentejuelas. Lo defienden diseñadores como Balenciaga, Gucci, J.W.Anderson, Victoria Beckham, Erdem, Lacoste, Stella McCartney o Rochas, entre otros.

2. Menta

Un verde en tonos pastel que le aporta ligereza y dulzura a las prendas. Resulta muy favorecedor en pieles bronceadas y es ideal para llevar en looks monocromáticos.

3. Esmeralda

Fue el color del año en 2013, según Pantone y en verdad, esta tonalidad de verde profundo nunca se ha acabado de ir de la escena de la moda. Potente y esperanzador, el verde esmeralda saca su lado más enigmático cuando se combina con rosa y violetas.

4. Lima

El verde lima se resiste a abandonar el podio de los verdes que marcan tendencia. Ahora llega en su versión más amarillenta con el Chartreuse y también en sus tonalidades más ácidas, como el verde neón. Un color llamativo, audaz y regenerador.

5. Oliva

Un tono claro que conecta con la tendencia safari de tonos camuflaje con matices marrones que dan esa sensación de naturalidad. Funciona muy bien con colores neutros.

Te animamos a descubrir los tonos verdes de la nueva temporada Primavera-Verano 2020. Ven a nuestro espacio en Barcelona o accede a ellos a través de los nuevos productos que ya tenemos colgados en nuestra tienda online.


Martes 03 marzo 2020

Double Poetry: SS20

Marzo, igual que Septiembre, es el mes del renacimiento. Del florecer de la nueva temporada que invernaba hasta el momento en nuestros almacenes, esperando su turno: la presentación oficial en sociedad. Y es que teníamos muchas ganas de mostrar la nueva colección de tejidos, esta vez aglutinados bajo el concepto Double Poetry.

Double Poetry apela a la poesía que esconde la dualidad. Un año dual (2020) inspira una colección de primavera-verano que se mueve entre dos aguas. A nivel creativo, nos inspiran los antagonismos que se relacionan entre sí, especialmente en los procesos de trabajo: lo mental y lo irracional, la tecnología y la emoción, lo que se desarrolla de forma cerebral y lo guiado desde el corazón. Dotamos de poesía y emoción humana a la tecnología más avanzada para crear una propuesta racional y tangible, pero con altas dosis de sensibilidad.

Bajo este concepto de extremos que se complementan, la propuesta Primavera-Verano 2020 se desarrolla en dos direcciones:

1. Un giro a los clásicos contemporáneos

Lo clásico no tiene por qué ser ni previsible ni aburrido, y menos cuando experimenta una transformación que lo sacude y lo rejuvenece. Precisamente nos gusta salirnos de la zona de confort con propuestas disruptivas. Esta línea contempla tejidos que conservan cierto primitivismo intemporal. Son productos fácilmente reconocibles, cercanos a lo doméstico y que transmiten seguridad y cotidianidad: llevar un Jacquard fuera del terreno festivo o buscar un tipo de algodón que transmita un mensaje, ¿por qué no? Una gama de tejidos tradicionales (vuelve la pañería, los tweeds y los artículos de lana), algunos de aspecto rústico que interactúan con las últimas tecnologías para incluirnos en la moda contemporánea.

Dentro de esta línea se agrupan los tejidos táctiles, con ciertos relieves: granulados, crepes evidentes, flameados, volúmenes flexibles, brillos sintéticos, lurex plateado trabajado de una manera delicada y sin estridencias. Estos productos destacan porque buscan potenciar la belleza de la materia prima. Son tejidos artesanales y rústicos, pero a la vez sofisticados a nivel tecnológico y muestran estas imperfecciones (relieves y volúmenes) con orgullo. En cuanto a diseño, los clásicos contemporáneos se inspiran en el universo étnico en clave minimalista: en un estilo folk natural de trazos firmes, formas sinuosas y orgánicas. En esta categoría también abundan las geometrías repetitivas, casi elementales, con o sin simetría: cuadros limpios y estampado de rayas esenciales. Por último, no olvidamos los estampados florales con deliciosas composiciones con pétalos y motivos que se inspiran en el universo surf de vibrantes colores.

En este primer bloque abundan los tonos neutros, la paleta de los tierra con matices dorados, el imbatible blanco y negro o los combinables azules marinos.

2. Una oda al paisaje urbano

La segunda dirección de la colección Primavera-Verano 20 nos sitúa en un entorno urbano. La ciudad como núcleo de las relaciones humanas. Buscamos esa conexión directa con nuestro hogar de cristal y hormigón, y dentro de esta línea abrazamos la experimentación con combinaciones sorprendentes de materiales y texturas con colores vitales, luminosos y energéticos que se puedan contraponer frente a frente para crear un interesante diálogo en consonancia con el paisaje urbano.

En este segundo bloque abundan los tejidos de una luminosidad joven y fresca con tonos inteligentes y emotivos a la vez. Buscamos apelar a la emoción con la mezcla y dejarse llevar por la intuición. Así, los tejidos que proponemos destacan por sus volúmenes evidenciados, son densos en aspecto, de composiciones artificiales y texturas elegantes para una seducción que entra en terreno diurno. Tejidos femeninos y fluidos con relieves ligeros y frescos porque queremos comunicar energía y espontaneidad a través de los materiales. A su vez, los productos tienen aspecto limpio, tactos técnicos solo en acabados y cuentan con un diseño espontáneo y energético para un look que destaque dentro de la ciudad. Los tejidos buscan cierta teatralidad y alegría con grafismos gigantes para el aire libre, reflejos acuáticos y estampados de inspiración botánica. Una línea que nos anima a replantearnos los códigos estéticos y experimentar sin cuestionarnos la belleza o la necesidad de los productos finales.

En este segundo bloque abundan los colores minerales que van desde el azul al rosa pálido o los lavandas, los naranjas y la paleta de verdes y limas. Tonos vibrantes que se exhiben por ellos mismos.

Te invitamos a descubrir la nueva colección Primavera-Verano 2020 a través de la tienda online o en nuestro espacio Gratacós de Barcelona. ¡Déjate seducir por los materiales, las texturas y los estampados de los tejidos!

Jueves 27 febrero 2020

El doble rasero del plástico

El plástico nos produce una controversia por naturaleza. Amado y odiado a partes iguales. Omnipresente en nuestra sociedad actual, sobreexplotado y con gran capacidad transformadora que fomenta el reciclaje. Un material hasta el momento imprescindible.

De hecho, si hablamos del uso y la generación de materiales que han rodeado la humanidad en la historia más reciente, el plástico ha sido, sin lugar a duda, uno de los protagonistas del siglo XX. El material que ha definido una época y que sigue estando presente en el día a día de las personas. Y nos guste o no es un hecho: el plástico está por todas partes, forma parte de nuestras vidas y su uso está absolutamente naturalizado en todos los sectores. Su uso es global desde la década de los años 60 y se utiliza en todo tipo de objetos cotidianos y en verdad, hubo un tiempo en los que sus propiedades se alababan como la durabilidad, la flexibilidad y la ligereza. ¿Quién lo iba a decir que nos acabaríamos ahogando en un mar de plástico? Las cifras hablan solas, a nivel global desde 1950 se han generado más de 8.000 millones de toneladas y lo más aterrador es que la mitad de esta cantidad corresponde a los últimos 15 años. En la actualidad, casi el 40% de la producción se destina a envoltorios y envases de un solo uso. De ahí recae uno de los grandes retos del siglo XXI: encontrar la forma de reutilizar todos estos residuos generados para darle una segunda vida y un nuevo uso.

La moda plastificada

Era inevitable pensar lo contrario. El plástico también ha seducido la industria de la moda y su uso prevalece como tendencia por marcas de dominio internacional. Esto a priori parece una paradoja: cuando más se conocen los informes sobre su extensa producción, más se introduce dentro de las colecciones de los grandes diseñadores. No es algo nuevo, en los años 60 y 70, André Courregès, Pierre Cardin o Paco Rabanne utilizaron el plástico en sus creaciones para elaborar las piezas más innovadoras y modernas del momento bajo una inspiración de estética retro futurista. Una tendencia que daba un guiño a la era espacial que se vivía en el momento. Esas prendas no eran transparentes y utilizaban materiales como el brillante vinilo o el PVC para configurar la ropa de la generación ye-yé.

Hace un par de años, la fiebre del plástico volvió a causar furor en la industria de la moda que vivió una especie de revival con varias firmas que apostaron por usar plástico como material vestible, ya sea en ropa o accesorios. Al plástico se le añadía un componente estético: en plena era de Instagram, permitía una exhibición total de la intimidad del portador. Fue especialmente destacada la colección presentada en febrero de 2017 de Raf Simons en su debut en Calvin Klein donde se mostraron abrigos y gabardinas recubiertas con vinilo. O la clásica Chanel, capitaneada por el desaparecido Karl Lagerfeld. El kaiser incluyó no solo accesorios en plástico, sino que además sumó zapatos y prendas que combinaban el plástico con otros materiales. Céline por su parte también propuso una bolsa de plástico como las que se usan en el supermercado, pero transparente que fue durante 2018 un auténtico objeto de deseo entre influencers y fanáticos de la moda o Demna Gvasalia, el irreverente director creativo de Balenciaga consiguió que su propuesta de bolsa cuadrada, rayada y multicolor, que se asemejaba a la que se usan en los supermercados, fuera un éxito de ventas. Por su parte, Virgil Abloh, director creativo de Off-White consiguió que todos los fashionistas suspirasen por sus salones negros forrados de plástico transparente. ¡El objeto fetiche del momento!

Plástico sí, pero reciclado

En medio de esta hegemonía del plástico existe a su vez una contracorriente conformada por aquellas firmas que presentan alternativas pensando en cómo reutilizar el material ya existente. Una situación que coincide con la lucha gubernamental contra la contaminación por plásticos y una mayor concienciación y compromiso social de la población. La discusión no se centra tanto en el uso en sí del material sino en la continuidad de su producción y el mayor desafío actual es poder reusarlo, aprovechar su existencia y su larguísimo cicle de vida, descubriendo formas de regenerarlo y transformarlo con el menor impacto posible.

Hay una vocación de cambio. En los últimos años, los principales diseñadores de moda ya están indagando y trabajando en nuevos desarrollos con plástico usado. Un ejemplo pionero fue la tarea del diseño sostenible de la reconocida Stella McCartney con la organización Parley for the Oceans para desarrollar calzado deportivo para la línea que hace con Adidas. En paralelo también han surgido un sinfín de pequeñas marcas (que se van haciendo grandes) que aprovechan las fibras procedentes del plástico reciclado para crear nueva ropa y accesorios. Firmas que ya ofrecen una alternativa sostenible para generar un residuo cero con el plástico ya producido. Empieza la era del reciclaje real.

Jueves 20 febrero 2020

La obra de David Delfín en el museo

Fue una de las grandes voces de la historia de la moda española contemporánea. Un diseñador transgresor y complejo con una obra artística cargada de reivindicaciones, caracterizada por diseños andróginos que difuminaban la línea de los géneros de moda. David Delfín se fue pronto: un tumor cerebral se lo llevó a los 46 años en 2017, dejando huérfana a la moda española. 

El modisto malagueño representó como ningún otro el surgir de una nueva generación de jóvenes creadores que llegaron con la entrada del milenio, y que concibieron la moda de una manera interdisciplinar. David hizo de su proyecto David Delfín -fundado junto a los hermanos Gorka, Diego y Deborah Postigo, y su musa y amiga Bimba Bosé-, una plataforma creativa en la que convivieron diferentes formas de expresión artística, como la fotografía, la performance, el vídeo, la música y la moda.

Ahora, David Delfín ha entrado en el museo y lo hace en 2020 cuando el modisto malagueño hubiera cumplido 50 años y celebraría 20 de su primera colección. Sin duda una cifra redonda. La muestra, que se convierte en su primera gran retrospectiva, recorre las claves e ideas artísticas de David Delfín a través de más de 60 piezas y se podrá visitar en la Sala Canal de Isabel II de Madrid.

Un homenaje al modisto malagueño

La exposición, comisariada por Raúl Marina, recorre la carrera creativa de David Delfín, partiendo de Sans Titre (1999), su primera colección no planteada como tal, sino como un ejercicio pictórico en busca de nuevos soportes. Incluye también la polémica Cour des Miracles (Primavera-Verano 2003), una colección que incendió la pasarela madrileña mostrando a modelos con cabezas tapadas y algunas con sogas en el cuello. Una propuesta que fue malinterpretada y supuso a la vez un duro golpe y un revulsivo para continuar defendiendo su universo creativo.

Su trayectoria se repasa a través de 60 de las piezas más icónicas ordenadas cronológicamente donde se aprecia frescura, contemporaneidad y el peculiar sello identificativo del carismático diseñador malagueño: vestidos con vendas, bordados de hormigas, corazones de punto de cruz o chaquetas militares. La caligrafía de David Delfín también era peculiar: escribía con la izquierda. La mano inútil que quería convertir en algo útil. De hecho, todas las creaciones beben de sus referentes, sus ideas y emociones fusionando la moda con el arte. Desde el psicoanálisis a la exploración de la perversión y la dualidad pasando por el cine de Luis Buñuel, los movimientos surrealistas o la pintura de René Magritte. 

Por eso, para recorrer todo el universo del carismático modisto también se han incluido a la muestra fotografías, vídeos, escritos y diversos materiales de archivo, tanto personales como de trabajo. Una visión global de David Delfín para entender como se plasmaban esas ideas en las prendas, a través de sus influencias, su inconfundible estilo, su gama cromática y su cuidad patronaje.

La exposición estará abierta al público hasta el 10 de mayo.