Custo Barcelona ha creado una singular instalación en uno de los escaparates de la tienda, con la que ha buscado recrear su particular universo, lleno de colores, texturas y luz.
El escaparate que podrá verse hasta mediados de febrero, es como las prendas del diseñador catalán, una mezcla de elementos, un juego de grafismos y espejos que crean un mundo irreal en el que se combinan estampados, formas y texturas.
El escaparate adquiere, además, una nueva dimensión cuando oscurece, gracias a la utilización de pintura flúor y de luz ultravioleta que provocan una auténtica explosión de color a la que es casi imposible no prestar atención cuando pasamos por delante de la tienda Gratacós, en el 110 de Pº de Gracia (esquina con la Avenida Diagonal).